Juan Manzur se activa en Tucumán
Fernando Juri Debo, exDefensor del Pueblo de Tucumán, blanqueó en una entrevista en un canal de streaming las intenciones del senador nacional Juan Manzur para 2027, desplazado (en los hechos, pese a que detenta la presidencia del Partido Justicialista, en uso de licencia) de la conducción del peronismo. «Está decidido a ser gobernador», dijo.
Además, anticipó que el manzurismo no competirá en una interna del PJ, al señalar que «ir a la interna es entregarse y hoy el aparato en política es el que define, vamos a salir por afuera». «Vamos a tener dos listas, una de Jaldo y otra de Manzur», detalló. Juri Debo, quien funge de vocería de Manzur, acusó al gobernador de ejercer un liderazgo basado en el control y la disciplina. «Él no persuade, él ordena», disparó.
«La banca es de Tucumán; no es de Buenos Aires. Entonces, tendría que estar radicado acá, viajar a las sesiones y volver. Pero trabajar en Tucumán», amplió. La chicana no fue al azar: buscó presentar a su antecesor como un senador ausente, desconectado de la realidad provincial, algo que la dirigencia peronista le critica al legislador desde antes que asumiera como Jefe de Gabinete de Ministros del expresidente Alberto Fernández, en 2021, por su ambición de proyección nacional.
«Abandonó hasta a sus hombres de más estrecha confianza, hoy los necesita pero ya es tarde», confesó a Ámbito un dirigente que supo tener oficina en la Casa de Gobierno tucumana cuando Manzur fue gobernador.
La respuesta de Jaldo al amague manzurista fue más ácida. «Todos pueden ser candidatos, todos pueden participar en las internas del PJ. Ahora, si algunos quieren ser candidatos por afuera (del PJ), se están yendo del peronismo». «Algunos dicen que falta mucho, yo les diría que no se confíen. Las elecciones son en mayo, o sea que falta menos de un año», advirtió el mandatario, en referencia al adelantamiento electoral que el oficialismo busca para desdoblar los comicios provinciales de los nacionales.
Otrora manzuristas cerraron filas con Osvaldo Jaldo
La estructura oficialista institucional tampoco tardó en mostrar músculo. El vicegobernador Miguel Acevedo expresó en una entrevista sus intenciones de seguir al lado del mandatario. «Mi anhelo es seguir con Osvaldo Jaldo, él ya anunció la fórmula en estos días y yo lo voy a acompañar», declaró, al tiempo que bregó por la unidad del PJ.
«Mi anhelo personal es que trabajemos todos por una unidad que permita presentar una propuesta y un proyecto superador». Acevedo, un hombre que supo ser cercano a Manzur y que se sumó a la fórmula peronista en 2023 cuando la Justicia obligó al senador nacional a que se bajara de la fórmula provincial (por su pretensión re reeleccionista), representa una pieza clave en la pulseada porque administra una estructura con la que el exgobernador ya no puede contar.
En tanto, la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, exministra provincial de Salud y exdiputada nacional, por impulso del exjefe provincial, también abandonó el barco manzurista al declarar fidelidad jaldista. «Voy a acompañar al gobernador Osvaldo Jaldo en su reelección. En eso no va a haber dudas», señaló en contacto con la prensa, luego de un acto oficial. Consultada sobre una posible candidatura de Manzur, Chahla evitó polemizar pero reafirmó su lealtad al actual proyecto y subrayó que «en el peronismo siempre hay distintas posiciones, pero después todos terminamos unidos».
La ruptura entre Jaldo y Manzur no es nueva. Ya en 2021, en las legislativas nacionales, ambos dirigentes se enfrentaron en una interna que Jaldo perdió pero que le permitió mantener un caudal de votos suficiente como para sostenerse y, finalmente, quedarse con la gobernación en 2023. En el peronismo, como se sabe, no hay doble comando.
Hoy, es Jaldo quien controla el aparato, tiene la gobernación y cuenta con el respaldo de la mayoría de la estructura partidaria tucumana. Manzur apuesta a un discurso de «peronismo tradicional» y a un hipotético respaldo nacional, pero su pata más floja es carecer de dirigencia territorial.
Salta: una «lista de unidad» alineada con Gustavo Sáenz
El PJ salteño avanza hacia una lista de unidad encabezada por Julio Argentino San Millán, dirigente histórico del saencismo, para poner fin a más de un año de intervenciones judiciales que paralizaron la estructura partidaria. El acuerdo, que se anunció el fin de semana y dejó como única oferta en la interna del PJ intervenido a la nómina de San Millán, de las 24 que se habían presentado hasta la semana pasada, excluye a dos sectores claves: el urtubeycismo, liderado por el exgobernador Juan Manuel Urtubey, y La Cámpora, la organización juvenil kirchnerista.
Según trascendió, ambos espacios decidieron no participar de un proceso que, aseguran, carece de legitimidad. La Cámpora, en particular, cuestiona la intervención judicial que dispuso la conducción nacional del partido en Buenos Aires y que terminó judicializada, con un interventor designado por la Justicia Federal.
El sector de Pablo Kosiner, referente del urtubeycismo, impugnó el proceso, mientras que el Ateneo Ragone -otro espacio interno- también cuestionó la intervención. En ese escenario, la elección del 2 de agosto próximo corre el riesgo de convertirse en un trámite sin competencia real, que expone más la fractura del peronismo salteño que su capacidad de recomposición, a un año de las elecciones provinciales
Lo que no es menor es que San Millán y quienes lo acompañan en la lista «Generación Justicialista» mantienen una relación directa con el gobernador Gustavo Sáenz. El propio San Millán es funcionario del gobierno provincial como Representante de Relaciones Internacionales de la provincia de Salta, con rango de ministro, cargo que fue ratificado en diciembre de 2023 para el segundo mandato del gobernador.
La lista que encabeza San Millán no esconde esta vinculación. Entre sus principales integrantes figuran el diputado provincial Gastón Galíndez, la diputada Laura Cartuccia, el presidente del Foro de Intendentes e intendente de Apolinario Saravia, Marcelo Moisés, el senador Jorge Soto, el diputado Gustavo Dantur, la intendenta de General Mosconi, Ana Guerrero, y el dirigente oranense Antonio Hucena, entre otros. Todos ellos son dirigentes con fuerte presencia en la estructura del gobierno provincial y del Poder Legislativo, lo que deja en claro que la lista responde al esquema político del gobernador Sáenz.
El armado incluye además a funcionarios provinciales, legisladores, intendentes y referentes territoriales de los 23 departamentos, reflejando una amplia representación de dirigentes vinculados al gobierno de Sáenz. Según fuentes del propio armado, la idea es dinamizar las estructuras y «acercar el PJ a las demandas reales de la ciudadanía», aunque desde fuera del saencismo se interpreta como un intento de instrumentalizar el PJ a favor del proyecto político del gobernador.
San Millán llega a esta instancia con una extensa trayectoria dentro del peronismo salteño. Fue senador provincial por Guachipas entre 1985 y 1989, ministro de Bienestar Social durante la gestión de Hernán Cornejo y senador nacional entre 1992 y 2001. En 2003 fue candidato a gobernador y, desde 2019, ocupa distintos cargos dentro del Ejecutivo provincial.
La lista será oficializada el 7 de julio y los afiliados votarán el 2 de agosto para ratificar la salida de la intervención. Pero con el urtubeycismo y La Cámpora afuera, y con un armado que responde al gobernador Sáenz, la normalización del PJ salteño parece más un trámite de legitimación del saencismo que una profunda recomposición del peronismo provincial.



