La máxima categoría del automovilismo mundial encontró una salida inesperada para mantener viva una de sus competencias más importantes del año. Ante la imposibilidad de desarrollar la prueba en territorio original, el Gran Premio de Baréin se mudará al circuito de Sepang, donde se llevará a cabo durante el primer fin de semana de octubre.
## Un traslado sin precedentes en el medio oriente asiático

La resolución, anunciada conjuntamente por la Federación Internacional del Automóvil y la Fórmula 1, descartó de plano la posibilidad de correr en el circuito habitual del reino insular el 4 de octubre. La escalada bélica entre Teherán y Washington dejó al trazado de Sakhir fuera de toda consideración por razones de seguridad.
La solución emergió tras negociaciones con las autoridades malayas, que accedieron a recibir la competencia con escaso margen de preparación. El complejo, emplazado en las inmediaciones del principal aeropuerto de Kuala Lumpur, cuenta con antecedentes sólidos: entre 1999 y 2017 fue escenario de 19 ediciones del campeonato, y desde entonces mantiene actividad con las motocicletas del certamen de MotoGP.
La carrera adoptará la denominación «Gulf Air Grand Prix de Baréin en Malasia». La peculiar nomenclatura responde a un acuerdo financiero mediante el cual la monarquía del Golfo absorberá la mayor parte de los gastos operativos que demanda una organización exprés en suelo asiático continental.
## Repercusiones en el calendario y dudas para el cierre
El movimiento obligó a achicar la temporada 2026 a 23 pruebas. La cita de Yeda, prevista para abril en Arabia Saudita, quedó definitivamente fuera del calendario sin lograr reubicación alguna.
La incertidumbre, no obstante, no termina ahí. Los organizadores aún no definen el destino de las dos últimas competencias programadas: Losail, en Qatar, para finales de noviembre; y Yas Marina, en Abu Dabi, para el 6 de diciembre. Voceros del ambiente de boxes, consultados por agencias internacionales, estiman que ambas tienen probabilidades elevadas de caerse.
Entre las variantes que barajan las autoridades figura una doble jornada consecutiva en Las Vegas para fin de mes, o bien un regreso del broche de oro al viejo continente. La determinación se demoraría hasta entrado octubre, en tanto los responsables de la categoría monitorean minuto a minuto el desarrollo de las hostilidades en la zona.
## El efecto dominó en el resto del deporte motor
La conflictiva región no afecta únicamente a la Fórmula 1. El Campeonato Mundial de Resistencia también vio comprometidas sus dos finales: las previstas para Losail en octubre y Sakhir en noviembre aguardan comunicado oficial sobre su eventual reemplazo por circuitos europeos.
En el plano de las dos ruedas, el Gran Premio de MotoGP de Qatar, ya postergado para noviembre, enfrenta asimismo la amenaza de una suspensión total. El Rally de Arabia Saudita, última etapa del Mundial de Rallyes con sede en Yeda ese mismo mes, completa el panorama de competencias en riesgo.
Redacción SDN
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