Croacia se prepara para seguir haciendo historia en el Mundial 2026. En 2018 fueron subcampeones, en 2022 eliminaron a Brasil y perdieron contra Argentina en semifinales. Luka Modric será el encargado de, una vez más, liderar el equipo. Su historia, marcada por la adversidad y el esfuerzo, lo convirtió en un referente del fútbol internacional.
«Croacia debe defender sus colores como siempre, dándolo todo y haciendo que la afición se sienta orgullosa de nosotros. Estamos en un grupo difícil, pero nuestro primer objetivo será llegar a la fase final.«, declaró el mediocampista del AC Milán.
Se supo mantener como una de las figuras más emblemáticas del fútbol mundial. Sin embargo, historia no solo está marcada por el éxito deportivo, sino también por una infancia atravesada por la guerra y la adversidad. Desde sus primeros años en Croacia hasta su consagración como uno de los mejores mediocampistas de la historia, su trayectoria refleja esfuerzo, resiliencia y talento.
De una infancia oscura a un presente brillante en el fútbol: la historia de Luka Modric
Modric nació el 9 de septiembre de 1985 en Zadar, Croacia, en un contexto de extrema violencia. Durante la Guerra de Independencia de Croacia, su familia sufrió dolorosas pérdidas y tuvo que desplazarse constantemente para evitar los enfrentamientos. Su abuelo, quien había sido una figura clave en su infancia y el que lo impulsó a jugar, fue asesinado por fuerzas serbias, un hecho que marcó profundamente al joven Luka.
A pesar de las dificultades, Modric encontró en el fútbol una vía de escape. Desde pequeño, mostró habilidades excepcionales con la redonda, lo que le permitió ingresar a las divisiones inferiores del NK Zadar. Su talento llamó la atención de los reclutadores y, con el tiempo, se incorporó al Dinamo Zagreb, donde comenzó a construir su carrera profesional.
Tras destacarse, Modric fue fichado por el Tottenham Hotspur en 2008. En la Premier League, su capacidad para distribuir el juego y su visión táctica lo convirtieron en una pieza clave del equipo. Su desempeño llamó la atención del Real Madrid, que en 2012 decidió incorporarlo a sus filas.
Desde su llegada al club español, Modric se consolidó como uno de los mediocampistas más influyentes del fútbol moderno. Su precisión en los pases, su inteligencia táctica y su liderazgo dentro del campo fueron fundamentales para el éxito del equipo. En 2018, recibió el Balón de Oro, convirtiéndose en el primer jugador en más de una década en romper la hegemonía de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo en la premiación.
El fin de una era llena de éxitos: Luka Modric y el Real Madrid
13 temporadas fueron las que Luka Modric jugó en el club madrileño. Su último partido en el Santiago Bernabéu fue contra la Real Sociedad, y su despedida definitiva fue el 9 de julio de 2025 en la derrota 4-0 frente al Paris Saint-Germain en el Mundial de Clubes.
Desde su llegada en 2012, Modric fue una pieza clave en el equipo. Disputó 590 partidos oficiales y ganó 28 títulos, incluyendo 6 Champions League, 6 Mundiales de Clubes, 5 Supercopas de Europa, 4 Ligas, 2 Copas del Rey y 5 Supercopas de España.
A nivel individual, fue reconocido con múltiples premios, entre ellos el Balón de Oro en 2018, el Premio The Best de la FIFA y el título de Jugador del Año de la UEFA. Además, fue incluido en 6 ocasiones en el Once Mundial FIFA FIFPro y elegido 2 veces como Mejor Centrocampista de la Champions League.
La temporada de Luka Modric en el AC Milán
Tras dejar el Real Madrid, Modric fichó como agente con el AC Milán por una temporada con opción a extenderse por otra más con la intención de seguir compitiendo al máximo nivel antes del Mundial. Durante este transcurso en la Serie A disputó 34 partidos con dos goles y tres asistencias.
Su rendimiento y experiencia rápidamente lo colocaron como referente en la cancha y en el vestuario. En abril sufrió una doble fractura de pómulo en el empate frente a Juventus tras un choque con Manuel Locatelli a los 80 minutos del encuentro. El club había informado que se perdería lo que restaba de temporada, sin embargo volvió a jugar el 24 de mayo frente a Cagliari con una máscara facial que tendrá que utilizar en la cita mundialista.
El conjunto rossonero acumuló varias derrotas que lo dejaron en el quinto puesto de la liga local y afuera de la próxima Champions League, lo que pone en cuestionamiento la ampliación de contrato del croata. Sin embargo, de lo que no hay dudas es de Luka Modric jugará su quinto mundial con 40 años en una selección que se renueva y busca seguir haciendo historia.

