El Parlamento de Nicaragua aprobó una modificación al proyecto de reforma constitucional que impediría aplicar en el país leyes extranjeras o resoluciones de organismos internacionales que, según el gobierno, afecten su soberanía. La iniciativa será sometida nuevamente a votación en septiembre, junto con otro proyecto que busca restringir la participación de sectores opositores en las elecciones.
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Nicaragua avanza con una reforma constitucional que busca desconocer decisiones internacionales
La iniciativa fue avalada por el Parlamento y quedará pendiente de una nueva votación en septiembre, cuando también se tratará otro proyecto que propone limitar la participación de sectores opositores en los comicios.
La iniciativa fue avalada por el Parlamento y quedará pendiente de una nueva votación en septiembre, cuando también se tratará otro proyecto que propone limitar la participación de sectores opositores en los comicios.

La medida fue aprobada durante una sesión especial de la Asamblea Nacional, controlada por el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. El cambio incorporado al texto establece que Nicaragua no permitirá la aplicación extraterritorial de normas de otros países u organismos internacionales.
El artículo señala que el país «prohíbe, por tanto no permite, extraterritorialidad de las leyes extranjeras». También establece que ninguna norma emitida por otro Estado, grupo de Estados u organismo internacional podrá tener efectos jurídicos en territorio nicaragüense si afecta, de acuerdo con el texto, la independencia, la soberanía o la paz nacional.
La propuesta contempla una excepción para los acuerdos internacionales que hayan sido firmados oficialmente en representación del Estado de Nicaragua. Durante la sesión, el presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras, defendió la iniciativa y sostuvo que las normas extranjeras no deben interferir en las decisiones internas.
«Las leyes son nicaragüenses para los nicaragüenses, y no hay ley, no hay ley de fuera que venga a entorpecer y hacer efecto en Nicaragua», afirmó Porras antes de la votación.
Nicaragua enfrenta críticas por su reforma constitucional
La decisión generó cuestionamientos fuera del país. Medios de prensa nicaragüenses radicados en el exilio interpretaron que la incorporación del artículo podría servir para evitar el cumplimiento de eventuales resoluciones de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y de Estados Unidos.
El debate ocurre pocos días después de que la OEA aprobara una resolución promovida por Washington para convocar a una reunión «urgente» de cancilleres. El objetivo es analizar posibles medidas frente a las políticas impulsadas por el gobierno nicaragüense y su intención de limitar la competencia electoral.
La situación también está vinculada con otro proyecto que será tratado en septiembre y que plantea impedir la participación de dirigentes opositores señalados por el oficialismo como «golpistas» y «traidores a la Patria».
Después de la votación, Rosario Murillo volvió a criticar públicamente a los sectores opositores, a quienes calificó de «mercenarios», «traidores» y «cobardes». La vicepresidenta y esposa de Ortega cuestionó su legitimidad, aunque no mencionó directamente a la OEA.
El gobierno de Ortega y Murillo mantiene un fuerte control político en Nicaragua desde las protestas de 2018. Según estimaciones de Naciones Unidas, la represión de aquellas manifestaciones dejó alrededor de 300 muertos, mientras que cientos de miles de personas abandonaron el país.



