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“No fue el fuego, fue el odio”: Llega a su fin el juicio por el triple lesbicidio en Barracas
La coordinadora de Lesbicidios Nunca Más brindó una entrevista en el programa En Son de Paz sobre el impacto en la comunidad y las expectativas que tienen sobre la sentencia del imputado, acusado de asesinar a tres mujeres por su orientación sexual.
En la madrugada de un lunes, un hombre habría atacado a dos parejas de lesbianas que se encontraban durmiendo en una habitación. Arrojó un explosivo casero, descrito como una “bola de fuego”. Según reconstruyeron las acusaciones de la Fiscalía y las querellas, el imputado impidió que escaparan, de manera que las golpeó brutalmente para mantenerlas atrapadas entre las llamas. Este lunes 26 y jueves 28 de octubre, el juicio por el triple lesbicidio llegaría a su fin con la lectura de los alegatos ante el tribunal oral en lo criminal Nº5. En ese sentido, el periodista Francisco Paz dialogó con Miriam Djeordjian, coordinadora de Lesbicidios Nunca Más, quien reclamó que el fallo reconozca el componente de odio por orientación sexual y sostuvo que el caso debe ser entendido como una agresión contra toda la comunidad lésbica.
El hecho sucedió el 6 de mayo de 2024; el principal acusado es Juan Fernando Barrientos, vecino de las víctimas en la pensión del barrio Barracas. Dos de ellas fueron trasladadas al Hospital del Quemado, donde murieron Pamela Cobbas horas después del ataque, Mercedes Roxana Figueroa dos días después. Mientras que el 12 de mayo murió Andrea Amarante, en el Hospital Penna donde había sido trasladada junto a la única sobreviviente, Sofía Riglos Castro, quien quedó internada durante varias semanas y sobrevivió.
“No fue el fuego, fue el odio”
Djeordjian fue contundente al explicar el término de lesbicidio: “No fue el fuego, fue el odio”. Para ella, “el fuego tiene algo de castigo ejemplar” en este crimen porque el acusado consideraba que estaban haciendo algo indebido.

Así quedó la habitación de las víctimas tras el incendio.
“Nos parece importante nombrar que las quemaron por lesbianas”, afirmó. En ese sentido, remarcó que el ataque no puede analizarse de manera aislada, sino en relación con las agresiones y los discursos discriminatorios que precedieron al hecho.
El reclamo por una sentencia contundente
Desde la Coordinadora Lesbicios Nunca Más acompañan las audiencias judiciales y convocan a la sociedad a seguir el desarrollo del proceso. Djeordjian explicó que la presencia de la organización en las inmediaciones de los tribunales busca interpelar a la ciudadanía y evitar que el caso quede relegado a la agenda pública.
“Esperamos que sea contundente el fallo, pero además que sea contundente el veredicto”, sostuvo. Esperan que la sentencia contemple las agravantes vinculadas al odio por orientación sexual y que ese componente quede expresamente reconocido.
Para la referente, la denominación de lesbicidio también representa una herramienta para combatir la invisibilización. “Nombrarlo es la posibilidad de sacarlo de la invisibilidad”, afirmó.
La entrevistada cuestionó, además, la escasa repercusión mediática que tuvo el juicio y advirtió sobre lo que considera una naturalización de los crímenes de odio. “Esto no es un homicidio de odio que nos concierna solo a las identidades lésbicas, sino que es un ataque de odio que se da además en un contexto donde los discursos odiantes son impunes”, expresó.

Pedido de Justicia por el triple lesbicidio en 2024.
Las violencias previas y el contexto social
Djeordjian sostuvo que el ataque estuvo precedido por situaciones de hostigamiento y agresiones verbales. Señaló que es necesario examinar las distintas formas de violencia que pueden contribuir a legitimar la discriminación. “Para que este ataque tuviera lugar, hubo un montón de violencias previas que habilitaron que esto pase”, manifestó.
La integrante de la coordinadora también vinculó el caso con las dificultades de acceso a una vivienda digna. Según explicó, durante el juicio se expuso que Andrea y Sofía habían atravesado situaciones de calle y experiencias de violencia en paradores de la Ciudad de Buenos Aires, donde, de acuerdo con su testimonio, enfrentaron obstáculos para permanecer juntas por ser lesbianas.
“Algo que atraviesa este caso es la precarización del acceso a la vivienda”, señaló. Y agregó una crítica a la respuesta estatal frente a las personas en situación de vulnerabilidad: “Fue el Estado con toda su ausencia previa, al dejar en la vulnerabilidad a tantas personas que no pueden acceder a una vivienda digna”.
La única sobreviviente
Djeordjian también se refirió a la situación de Sofía, la única sobreviviente del ataque, quien continúa atravesando las consecuencias del hecho. La entrevistada relató que, durante el proceso judicial, se intentó que volviera a declarar, una posibilidad que fue cuestionada por considerarse revictimizante. “Se consideró que era revictimizante, se logró detener esto”, explicó.
Además, destacó el acompañamiento del equipo médico del Hospital Laura Bonaparte y de las organizaciones y personas cercanas a la sobreviviente. Según expresó, atravesar la etapa oral del juicio representa un momento especialmente difícil.
Un ataque contra toda una comunidad
Otro de los puntos destacados por Djeordjian fue la participación de una querella colectiva impulsada por organizaciones de la comunidad lésbica y travesti. Esta intervención permite incorporar una perspectiva que trasciende las circunstancias individuales de las víctimas y pone de manifiesto el impacto colectivo del crimen. “Este ataque no solo fue un ataque a cuatro personas individuales, sino a toda una comunidad”, afirmó.
Barrientos llegó al juicio imputado por los homicidios y la tentativa de homicidio, con agravantes vinculados al odio por la orientación sexual, la violencia de género y el uso de un medio idóneo para generar un peligro común. Mientras avanzan los alegatos, la coordinadora Lesbicios Nunca Más insiste en que el resultado judicial debe reconocer la dimensión discriminatoria del ataque y contribuir a prevenir hechos similares.
“Una forma de que esto no vuelva a pasar es que toda la sociedad entienda”, concluyó Djeordjian.



