Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió este martes el sur de Japón y ya se confirmaron 18 víctimas fatales y más de 100 heridos. El fenómenos provocó graves daños en la isla de Kyushu, donde se registraron derrumbes de edificios, incendios, cortes de electricidad, daños en carreteras, puentes y la evacuación de miles de personas.
Sismo de magnitud 7,1 en Japón
El sismo se registró el martes a las 16:27 (hora local) y tuvo su epicentro en la prefectura de Kumamoto, a unos 10 kilómetros de profundidad, en el suroeste de la isla de Kyushu. Esta región experimentó una intensidad de nivel 7 en la escala sísmica japonesa Shindo.
Según informó la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), el movimiento generó una fuerte sacudida en las zonas cercanas y activó protocolos de emergencia por la posibilidad de un tsunami en la costa occidental.
La alerta también alcanzó a Nagasaki, Kagoshima, Fukuoka, Saga, Oita y Miyazaki. El organismo advirtió inicialmente sobre la eventualidad de olas de hasta un metro de altura en sectores costeros, aunque horas después levantó la señal tras confirmar que no existía una amenaza significativa.
Uno de los puntos más afectados fue la ciudad de Yatsushiro, donde numerosas construcciones históricas e instalaciones industriales registraron severos daños estructurales. Entre ellas se encontraba una planta de Nippon Paper Industries, cuya chimenea colapsó durante el terremoto, dejando trabajadores atrapados bajo los restos de la estructura.
También sufrió graves daños el santuario de Yatsushiro. «Fue el terremoto más violento que he sentido. Las paredes y ventanas quedaron dañadas. La puerta principal, declarada patrimonio cultural nacional, se derrumbó», señaló Kanzo Matsumoto, de 73 años, gerente de un hotel de aguas termales en la zona.
El episodio más grave ocurrió en Aeon Mall, un centro comercial de la localidad de Kashima. Según informó la cadena NHK, varias personas quedaron atrapadas luego de que un piso del edificio cediera y se registrara una explosión en el lugar, presuntamente relacionada con una fuga de gas.
Los equipos de rescate lograron extraer con vida a varias personas heridas, aunque otras quedaron atrapadas y las tareas de búsqueda continúan durante toda la jornada.
«La explosión ocurrió después de que se evacuara a los clientes y al personal», detalló un portavoz de Aeon, y añadió que «ocho personas fueron rescatadas en el lugar, entre ellas cinco heridas».
«En algunas zonas se están produciendo cortes de electricidad e incendios; además, carreteras y puentes resultaron dañados y se derrumbaron edificios», detalló la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi
En materia de transporte, la compañía ferroviaria JR Kyushu suspendió los servicios de trenes locales y del Shinkansen, el tren bala japonés, para revisar las condiciones de seguridad de las vías. El aeropuerto de Aso Kumamoto retoma su actividad de forma gradual, aunque varias aerolíneas cancelaron sus vuelos por precaución.
La infraestructura energética fue otro de los sectores golpeados. Kyushu Electric Power informó que 45.060 hogares quedaron temporalmente sin electricidad debido a los daños provocados por el movimiento.
«Cuando se produjo el terremoto, los temblores eran tan fuertes que no podía mantenerme en pie», declaró un empleado de la cadena NHK. Y añadió: «Fue realmente muy fuerte. Los temblores continúan en el momento en que les hablo. Algunas personas, yo incluido, sintieron que el corazón se les aceleraba«.
El gobierno japonés realizó controles sobre instalaciones consideradas críticas. La Autoridad de Regulación Nuclear confirmó que no se detectaron irregularidades en las centrales nucleares ubicadas en la localidades afectadas.
Japón permanece bajo vigilancia por la posibilidad de nuevas réplicas. Expertos de la JMA advirtieron que la actividad sísmica podría continuar durante los días posteriores al movimiento principal y pidieron a la población mantener precauciones ante nuevos temblores.
Víctimas, heridos y desaparecidos: cómo sigue la búsqueda
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, confirmó que el número de víctimas fatales ascendió a 18, mientras que más de 100 personas resultaron heridas de distinta gravedad. «Estamos poniendo las vidas de las personas como la máxima prioridad», expresó.
Las autoridades advirtieron que la cifra podría aumentar debido a que continúan las tareas de búsqueda en varios puntos donde todavía hay personas desaparecidas.
El mayor operativo se desarrolla en el Aeon Mall de Kashima. Rescatistas, bomberos y unidades especializadas trabajan de manera ininterrumpida para localizar a quienes permanecen atrapados entre las estructuras colapsadas.
Equipos equipados con cámaras térmicas, sensores acústicos y perros especializados inspeccionan cada sector del edificio con el objetivo de encontrar sobrevivientes.
Otra de las operaciones continúa en la planta industrial de Nippon Paper Industries. Parte de la estructura cedió en el sismo y varios trabajadores quedaron bajo toneladas de hormigón y acero. Los rescatistas avanzan lentamente debido al riesgo de nuevos derrumbes provocados por las réplicas.
Las autoridades reportaron que 12 viviendas colapsaron en distintos sectores de la prefectura de Kumamoto. En algunos casos, fue necesario utilizar maquinaria pesada para retirar bloques de concreto. La cadena pública NHK informó que al menos 50 personas fueron trasladadas a hospitales.
El Gobierno japonés desplegó 3.600 integrantes de las Fuerzas de Autodefensa, además de cientos de efectivos policiales, bomberos y personal sanitario. También se enviaron 20 aeronaves militares para realizar reconocimientos aéreos, trasladar suministros y evaluar la magnitud de los daños en las zonas de difícil acceso.
El país asiático es una de las naciones con mayor exposición sísmica del mundo debido a su ubicación en el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, donde confluyen varias placas tectónicas. Los funcionarios cuentan con estrictos protocolos de evacuación y monitoreo, aunque la magnitud del terremoto obligó a desplegar un amplio operativo de emergencia.




