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¿ES LEGAL QUE TE AMENACEN POR UNA DEUDA? | ADRIEL CABELLO, ABOGADO PENALISTA en #ENSONDEPAZ
Nicolás Rodríguez conversa con el abogado Adriel Cabello para abordar una problemática recurrente entre los consumidores: el reclamo y la intimidación por supuestas deudas impagas por parte de estudios jurídicos o agencias de cobranza. El objetivo central de la charla es aclarar los derechos de las personas, desmitificar las amenazas habituales de embargo y brindar herramientas prácticas para actuar legalmente frente a estas situaciones.
A lo largo de la entrevista, el especialista analiza los aspectos clave que intervienen en estos reclamos: Límites legales y trato digno: Aunque un acreedor tiene derecho a informar un saldo pendiente y gestionar el cobro, la Ley de Defensa del Consumidor prohíbe taxativamente el hostigamiento, las amenazas y el trato indigno. Un estudio de cobranza no tiene facultades para dictar embargos de forma directa; cualquier medida cautelar o embargo solo puede ser ordenada por un juez mediante un juicio formal.
Presión a familiares y terceros: Se aclara que las agencias no pueden hostigar a familiares ni allegados, a menos que figuren expresamente como garantes o codeudores en el contrato original. Incluso en ese supuesto, la intimación debe realizarse por los canales judiciales pertinentes.
Prescripción de la deuda: Las deudas tienen plazos legales de caducidad; por ejemplo, las deudas derivadas de tarjetas de crédito prescriben a los 3 años. Muchas agencias compran carteras de créditos ya vencidos o incobrables para intentar forzar el cobro mediante presión psicológica.
Riesgo del reconocimiento o pago parcial: Se advierte enfáticamente que aceptar planes de pago, abonar montos mínimos o reconocer la deuda reinicia el cómputo del plazo de prescripción y convalida intereses abusivos. También se alerta sobre reclamos derivados de fraudes o suplantación de identidad. Concluye enfatizando la importancia de mantener la calma y no ceder ante presiones indebidas. Ante un reclamo sospechoso o violento, el camino a seguir es exigir información precisa sobre el origen de la deuda, intimar al cese inmediato de los llamados hostiles y, en caso de persistir, radicar la denuncia ante Defensa del Consumidor u organismos judiciales correspondientes. Conocer estos límites legales es fundamental para evitar abusos y proteger los derechos del consumidor.
Nicolás Rodríguez conversa con el abogado Adriel Cabello para abordar una problemática recurrente entre los consumidores: el reclamo y la intimidación por supuestas deudas impagas por parte de estudios jurídicos o agencias de cobranza. El objetivo central de la charla es aclarar los derechos de las personas, desmitificar las amenazas habituales de embargo y brindar herramientas prácticas para actuar legalmente frente a estas situaciones.
A lo largo de la entrevista, el especialista analiza los aspectos clave que intervienen en estos reclamos: Límites legales y trato digno: Aunque un acreedor tiene derecho a informar un saldo pendiente y gestionar el cobro, la Ley de Defensa del Consumidor prohíbe taxativamente el hostigamiento, las amenazas y el trato indigno. Un estudio de cobranza no tiene facultades para dictar embargos de forma directa; cualquier medida cautelar o embargo solo puede ser ordenada por un juez mediante un juicio formal.
Presión a familiares y terceros: Se aclara que las agencias no pueden hostigar a familiares ni allegados, a menos que figuren expresamente como garantes o codeudores en el contrato original. Incluso en ese supuesto, la intimación debe realizarse por los canales judiciales pertinentes.
Prescripción de la deuda: Las deudas tienen plazos legales de caducidad; por ejemplo, las deudas derivadas de tarjetas de crédito prescriben a los 3 años. Muchas agencias compran carteras de créditos ya vencidos o incobrables para intentar forzar el cobro mediante presión psicológica.
Riesgo del reconocimiento o pago parcial: Se advierte enfáticamente que aceptar planes de pago, abonar montos mínimos o reconocer la deuda reinicia el cómputo del plazo de prescripción y convalida intereses abusivos. También se alerta sobre reclamos derivados de fraudes o suplantación de identidad. Concluye enfatizando la importancia de mantener la calma y no ceder ante presiones indebidas. Ante un reclamo sospechoso o violento, el camino a seguir es exigir información precisa sobre el origen de la deuda, intimar al cese inmediato de los llamados hostiles y, en caso de persistir, radicar la denuncia ante Defensa del Consumidor u organismos judiciales correspondientes. Conocer estos límites legales es fundamental para evitar abusos y proteger los derechos del consumidor.





