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Duro cruce entre Martín Llaryora y un gremio municipal por un conflicto en la ciudad de Córdoba
El gobernador facultó a la Policía a intervenir en el control del tránsito ante una medida de municipales en la capital. El sindicato lo trató de «carancho».

El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, protagonizó un duro cruce con el Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales (SUOEM) en el marco de un conflicto gremial que tuvo como escenario a la capital provincial. «Carancho» y «extorsión» fueron algunos de los términos que las partes usaron durante un intercambio en redes sociales.
La reyerta no es nueva, sino que data de los tiempos en los que Llaryora se desempeñó como intendente de la ciudad. Ahora, se produjo un nuevo round, cuando los trabajadores del Municipio se negaron a hacer horas extraordinarias, denunciando que la administración local les adeuda pagos desde hace cinco meses.
Los chispazos volvieron cuando el ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, y el intendente Daniel Passerini habían firmado un acuerdo facultando a la provincia a asumir el control de los accesos y el tránsito en el marco de la futura visita del papa León XIV al distrito.
La medida de los municipales llegó en un fin de semana agitado para la provincia, ya que hubo tres espectáculos masivos en simultáneo: el clásico Talleres – Belgrano, una maratón y una procesión. Ante el vacío dejado por los inspectores, el gobernador tomó las riendas de la situación y envió a la Policía de Córdoba a ordenar el tráfico.
Ante este escenario, el gremio habló de «oportunismo» y «voracidad política» contra la ciudad de Córdoba. «Cual carancho fundió la muni, no ayuda cuando hay dificultades y aprovecha la ocasión para intentar quedarse con las atribuciones de la ciudad», señalaron en duros términos.
Acto seguido, denunciaron al mandatario por «darle la espalda a la ciudad» y de «haberla chocado». Asimismo, dispararon: «Colaborar no es apropiarse de competencias ajenas».
El jefe provincial compartió el texto en sus redes sociales y manifestó: «Respetamos el derecho a la protesta, pero su ejercicio debe preservar la paz social, la vida de las personas y el orden público»
«Los cordobeses tienen que tener la certeza de que mi compromiso con el orden es irrenunciable. El orden debe estar garantizado en cada rincón de la provincia, en todos los municipios y comunas», lanzó..
Llaryora indicó que utilizarán «todas las herramientas a nuestro alcance para garantizar el orden y la seguridad. No podemos permitir que un grupo de empleados municipales recurra a la extorsión y ponga en riesgo a la población para alcanzar sus objetivos».
«Ese compromiso alcanza a toda la provincia: cada vecino, viva donde viva, tiene derecho a transitar y desarrollar sus actividades con tranquilidad», finalizó.
Por su parte, el intendente Daniel Passerini consideró «deplorables» y «llenas de violencia» las expresiones del SUOEM contra Martín Llaryora. Además, calificó de «graves» los episodios del finde semana.
«Frente a la decisión de no prestar servicio, el rápido accionar de funcionarios y empleados municipales responsables, junto con la colaboración de la Policía de la Provincia, permitió que todos los eventos transcurrieran en orden y en paz», dijo.
Passerini anticipó que durante la visita del Papa León XIV, el evento más importante en la historia de la ciudad, «garantizaremos la seguridad y vamos a actuar con el máximo rigor».
El acalde anticipó que la Policía tendrá a su cargo los operativos de seguridad y tránsito, y dijo: «Es una decisión que tomamos a partir de lo ocurrido y que se suma a otras medidas para recuperar el control del espacio público».
«Vamos a seguir trabajando junto a la Provincia, dentro de las instituciones y con firmeza, para cuidar a los vecinos, garantizar el orden y hacer de Córdoba una ciudad cada día más segura», finalizó.





