
A medida que se acerca el calendario electoral en Brasil, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva enfrenta un escenario más complejo en términos de opinión pública. Un relevamiento de la consultora Big Data reflejó un leve aumento en la desaprobación de la gestión y una caída en su imagen positiva.
Según el estudio, la valoración negativa subió 1% respecto a marzo, mientras que la imagen positiva descendió dos puntos, ubicándose en el 42%. La encuesta se realizó entre el 2 y el 4 de mayo y presenta un margen de error de 2%.
La economía en el centro de las críticas
Al igual que otros estudios de firmas como Datafolha y Quaest, el informe identificó a la economía como el principal punto débil del gobierno del Partido de los Trabajadores.
El 40% de los encuestados consideró que la situación económica empeoró en comparación con la gestión del expresidente Jair Bolsonaro, mientras que el 31% opinó que mejoró y el 25% sostuvo que se mantiene sin cambios.
Estos datos encendieron alertas en el oficialismo, que observa con preocupación el impacto de la percepción económica en el humor social.
El escenario electoral de Brasil
El contexto resulta especialmente sensible para Lula, quien buscará la reelección en los comicios del 4 de octubre. En ese camino, se perfila como uno de sus principales rivales el senador Flavio Bolsonaro, hijo del exmandatario.
Con una campaña que comienza a tomar forma, la evolución de la economía y su impacto en la vida cotidiana de los brasileños aparecen como factores determinantes para definir el resultado electoral.
