Opinión
El bienestar animal debe ser una política de Estado en San Luis – Por Karina Fabi
De cara a los desafíos que nos plantea el futuro de San Luis hacia 2027, estoy convencida de que el progreso de nuestra provincia no se mide solo en infraestructura o índices económicos, sino también en el grado de empatía y humanidad con el que tratamos a nuestros animales. Hoy, la protección animal exige una respuesta integral y urgente que no puede seguir postergándose.
A diario, me conmueve ver cómo cientos de rescatistas e independientes en toda la provincia destinan su tiempo, recursos propios y un esfuerzo incalculable para asistir a animales en situación de vulnerabilidad, abandono o maltrato. Esta red comunitaria ha llegado de manera directa allí donde el Estado ha estado ausente, garantizando alimento, refugio y atención veterinaria. Sin embargo, no podemos permitir que el peso de esta causa recaiga únicamente en el bolsillo y la entrega aislada de los voluntarios. Su labor merece un respaldo provincial sólido y con políticas públicas claras.
Para transformar esta realidad y consolidar el bienestar animal como una responsabilidad prioritaria de mi futura gestión, contemplo tres ejes fundamentales:
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Sujetos de derecho: Impulsaré normativas que garanticen el reconocimiento legal de los animales como seres sintientes con derechos, sentando las bases para una protección legal efectiva.
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Trabajo conjunto e institucionalización: Articularemos acciones directas entre el Gobierno provincial, las agrupaciones y los voluntarios para implementar el control ético de la población animal, la tenencia responsable y la asistencia médica veterinaria en cada localidad.
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Desarrollo y empatía: Asumiremos que el trato hacia nuestros animales es un reflejo directo de nuestra cultura e identidad, convirtiendo su cuidado en un compromiso compartido por toda la comunidad.
Es momento de dar el paso decisivo: transformar la entrega indispensable de nuestros proteccionistas en una verdadera política de Estado, sostenida en el tiempo y con el apoyo institucional que San Luis merece.




