Herramientas financieras para trabajadores independientes: previsión, seguros y capitalización
La asesora financiera Verónica Bona explicó cómo los trabajadores independientes y emprendedores pueden utilizar seguros de vida con capitalización y herramientas de ahorro sistemático para proteger sus ingresos. Destacó que con un aporte mínimo diario (equivalente a dos cafés semanales) es posible construir un fondo de respaldo, capitalizar el dinero a largo plazo y reducir la dependencia del sistema jubilatorio estatal.
En una nueva columna económica enfocada en la planificación y el bienestar financiero del programa En Son de Paz, la asesora financiera Verónica Bona detalló las herramientas disponibles para que los trabajadores independientes, emprendedores y comerciantes sin ingresos fijos puedan proteger su patrimonio, proyectar su futuro y construir un respaldo económico a largo plazo.
La autogestión y el valor de proteger «la máquina de generar ingresos»
La especialista planteó que, a diferencia de los asalariados tradicionales, los trabajadores autónomos dependen exclusivamente de su propio esfuerzo diario para generar ingresos. Ante esto, comparó la capacidad laboral con una herramienta fundamental que debe ser resguardada: “Si a vos te regalo una maquinita de hacer plata, ¿qué es lo primero que vas a hacer? Asegurar mi porvenir. La máquina de generar ingresos sos vos.”
Bona explicó que, frente a imprevistos como una enfermedad o un accidente que interrumpan la actividad comercial, contar con un esquema de previsión evita que el negocio colapse y otorga una tranquilidad fundamental para el grupo familiar.
El seguro de vida con capitalización y los pequeños hábitos de ahorro
Lejos de concebir al seguro como un gasto innecesario, la asesora financiera remarcó que las pólizas modernas de vida y retiro funcionan como vehículos de ahorro sistemático que combinan cobertura ante eventualidades con rendimiento de capital.
Al ser consultada sobre el costo de estas herramientas para un trabajador independiente, Bona señaló que el esfuerzo económico diario es mínimo y accesible si se optimizan los consumos cotidianos. “Equivale a dos cafés por semana o unos $10.000 por semana que separas para tu protección y capitalización. No es un gasto, es plata que vuelve a vos o a tu familia en el momento que más lo necesitás”, explicó.
Independencia del sistema jubilatorio estatal y el poder del interés compuesto
Otro de los ejes centrales de la columna estuvo enfocado en la necesidad de diversificar los ingresos y no depender exclusivamente del sistema previsional público, cuyos haberes mínimos suelen resultar insuficientes frente a la longevidad actual y los costos de salud en la tercera edad.
Finalmente, Bona destacó que el capital invertido de manera sistemática se beneficia del interés compuesto, operando bajo normativas que garantizan la inembargabilidad de los fondos y su exclusión de cargas impositivas como la renta financiera o el impuesto a las ganancias, permitiendo que el trabajador independiente pueda «empezar de nuevo, pero no de cero» ante cualquier eventualidad.