Con el Mundial ya terminado y la agenda política de regreso a su ritmo habitual, Axel Kicillof delineó los próximos pasos de su construcción política de cara a 2027. Según pudo saber Ámbito por una fuente con conocimiento directo del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), la etapa que se abre hasta fin de año tiene «dos líneas muy concretas»: el armado del espacio en todos los distritos de la provincia de Buenos Aires, «para llegar bien preparados a la elección provincial», y la ampliación de la propuesta a nivel nacional, «trabajando con los diferentes espacios en las diferentes provincias».
«Esos dos movimientos o pasos son los que tienen que darse de acá a fin de año. Son los puntos claves en los que vamos a trabajar», señaló la fuente consultada. Aclaró, de todos modos, que el plan no contempla necesariamente una gira formal del gobernador por el país antes de diciembre, sino un trabajo de fondo: «Va a estar trabajándose este proyecto amplio y federal, donde debemos incorporar la mayor cantidad de voces, de ideas, para consolidar una propuesta atractiva para el año que viene». En esa línea, remarcó que, según el propio gobernador, este «no es un año de candidaturas sino de construcción de una alternativa política para sacar a Javier Milei».
La estrategia, definida puertas adentro como «amplia y federal», apunta a ampliar alianzas más allá del peronismo bonaerense. La idea, explicó la fuente, es «entender qué problema tiene cada provincia y cómo piensa el peronismo en esa zona», para diseñar una agenda que contemple las particularidades productivas, sociales y políticas de cada distrito «y no ir con soluciones bonaerenses o porteñas». El objetivo es construir políticas específicas para el interior del país junto con dirigentes locales de cada provincia.
Según pudo reconstruir este medio, los armadores de esa estrategia tanto a nivel provincial como en el vínculo con el resto del país son los mismos: la jefa de Asesores bonaerense, Cristina Álvarez Rodríguez; el ministro de Gobierno, Carlos Bianco; el ministro de Trabajo, Walter Correa; el ministro de Infraestructura y Obra Pública, Gabriel Katopodis, y el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés «Cuervo» Larroque.
Sobre un eventual encuentro entre Kicillof y Cristina Kirchner, no hay novedades: según pudo confirmar Ámbito, el vínculo entre ambos sigue sin recomponerse y no hay ningún acercamiento en danza. El gobernador viene sosteniendo que está dispuesto a un diálogo «en pie de igualdad» con la expresidenta, pero descartó en las últimas semanas cualquier tipo de reunión con Máximo Kirchner, en medio de la tensión que generó el reclamo camporista por una candidatura presidencial de CFK para 2027.
La ingeniería electoral
Uno de los puntos que todavía no está saldado es si la provincia de Buenos Aires desdoblará o no sus elecciones de las nacionales en 2027. Según pudo saber este medio, esa definición «depende de lo que pase con las PASO»: el Gobierno nacional impulsa en el Congreso su eliminación como parte de una reforma electoral más amplia, un debate que quedó frenado en el Senado desde abril por falta de consensos con los bloques dialoguistas y que recién se retomará el 3 de agosto, cuando termine el receso invernal parlamentario. La Casa Rosada necesita reunir 37 votos en la Cámara alta y todavía no los tiene asegurados.
Una fuente del Gobierno graficó el dilema que enfrenta la Provincia: «Desdoblar y unificar tienen pros y contras: ahora que hay boletas separadas para presidente y para gobernador e intendentes, ese mito del arrastre está muerto. El tema es la energía de la gente, que se pudre de ir a votar muchas veces». Así, toda la definición sobre formatos e instrumentos electorales -la forma de votación, si se mantiene la boleta tradicional o si la provincia se pliega a la Boleta Única, si hay desdoblamiento o no y, a partir de eso, la eventual modificación de los plazos electorales- depende en gran medida de cómo evolucione el vínculo con el kirchnerismo.
A ese escenario se suma una complicación adicional de orden técnico: mientras a nivel nacional rige la Boleta Única de Papel, en la provincia de Buenos Aires todavía se utiliza el sistema tradicional de boleta sábana partidaria. En 2025, los bonaerenses votaron con Boleta Única solo cargos legislativos nacionales, pero en 2027 se sumarán categorías provinciales y municipales, lo que implicaría una papeleta mucho más extensa y un proceso operativo considerablemente más complejo, sobre todo si las elecciones nacionales y provinciales coinciden en la misma fecha.
La Justicia Electoral ya advirtió sobre ese riesgo: en un conversatorio organizado en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata por el Centro de Estudios en Derecho Electoral, que preside el juez federal Alejo Ramos Padilla, especialistas y funcionarios judiciales plantearon los desafíos que traería una eventual concurrencia de comicios. En ese mismo marco, la Junta Electoral bonaerense le propuso al gobierno de Kicillof modificar los plazos electorales para 2027 en caso de que el mandatario vuelva a desdoblar las elecciones.
En el plano discursivo, el eje de Kicillof seguirá siendo la confrontación con las políticas de ajuste del presidente Milei y el reclamo de fondos para la provincia. El gobernador viene sosteniendo en distintos actos que el Gobierno nacional «se ausenta» en materia de salud, educación y asistencia a los sectores más vulnerables, mientras acusa a la Casa Rosada de recortar fondos claves para la Provincia, como el de Incentivo Docente, el de Seguridad y el de compensación al transporte.
En esa línea, el mandatario bonaerense suele apuntar que la gente se está endeudando para vivir y para comer, y contrapone ese diagnóstico con lo que define como «hechos concretos» de su gestión frente a lo que describe como un modelo de «deserción» por parte del Gobierno nacional.
Con ese esquema, Kicillof buscará atravesar el segundo semestre concentrado en fortalecer el Movimiento Derecho al Futuro, ampliar su base de sustentación por fuera de la provincia y consolidarse como una referencia opositora de alcance nacional. La definición sobre el calendario electoral bonaerense, sin embargo, seguirá atada tanto a las reglas que finalmente establezca el Congreso para 2027 como a la evolución de la relación con el kirchnerismo, un vínculo que, por ahora, continúa sin señales de recomposición.



