Opinión
El suicidio: una emergencia que exige presencia permanente del Estado – Por Dr. Fernando Pastor
San Luis registra una tasa muy superior al promedio nacional. El deterioro socioeconómico, las adicciones, el aislamiento y las dificultades para acceder oportunamente a tratamiento obligan a pasar de la concientización anual a una política pública continua, territorial y medible. Por el Dr. Daniel Fernando Pastor
Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. El amarillo que identifica esta causa remite a la historia de Mike Emme, un adolescente estadounidense de 17 años que había restaurado un automóvil Mustang de ese color. Después de su muerte, familiares y amigos comenzaron a distribuir cintas amarillas para alentar a quienes atravesaban una crisis a pedir ayuda.
Desde 2003, la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio y la Organización Mundial de la Salud impulsan esta jornada mundial. La conmemoración permite romper el silencio, pero una semana de charlas no reemplaza una política permanente.
El suicidio es un fenómeno multicausal: pueden converger depresión y otros trastornos mentales, consumos problemáticos, violencia, aislamiento, enfermedades crónicas, pérdidas afectivas, desempleo, endeudamiento y falta de perspectivas. Ninguna de estas circunstancias lo explica por sí sola; su interacción aumenta la vulnerabilidad y exige respuestas sanitarias y comunitarias coordinadas. Una tendencia nacional que golpea especialmente a los jóvenes Las dos principales fuentes oficiales utilizan metodologías diferentes. Las Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud, basadas en certificados de defunción, registraron 3.614 suicidios en 2024, equivalentes a 7,8 muertes cada 100.000 habitantes.
El Sistema Nacional de Información Criminal, construido con registros policiales, informó 4.249 casos en 2024 y 5.209 en 2025, con una tasa de 11,8 cada 100.000. Las cifras no deben sumarse ni intercambiarse, pero ambas series confirman la gravedad del problema. Indicador Dato Muertes por suicidio, Estadísticas Vitales 2024 3.614 Varones entre las muertes registradas en 2024 Intentos notificados entre abril de 2023 y octubre de 2025 Participación femenina en los intentos notificados Aumento de casos en la serie policial 2017-2025 80% 22.249 61% 57,7%
En 2024, cuatro de cada cinco muertes correspondieron a varones. En cambio, el 61% de los intentos notificados entre 2023 y 2025 correspondió a mujeres, aunque la letalidad fue cinco veces mayor en los varones. Las tasas más elevadas de intentos se concentraron entre los 15 y los 24 años. Desde 2022, el suicidio es la primera causa de muerte entre los 15 y los 24 años y, en 2024, también volvió a ocupar el primer lugar entre los 25 y los 34. Ese año murieron 787 adolescentes y 957 adultos jóvenes. La prevención, por lo tanto, no puede quedar limitada a los consultorios: debe involucrar escuelas, universidades, clubes, lugares de trabajo, familias y organizaciones comunitarias. San Luis: una tasa 60% superior al promedio nacional Según el relevamiento del Observatorio de Política Criminal basado en el Sistema Nacional de Información Criminal, San Luis alcanzó en 2025 una tasa de 18,9 suicidios cada 100.000 habitantes, la segunda más alta del país después de Entre Ríos. Frente a una tasa nacional de 11,8, el indicador puntano resulta aproximadamente 60% superior. En 2024 la tasa provincial ya había sido estimada en 17,5 cada 100.000.
La persistencia del indicador obliga al Ministerio de Salud a tratar el problema como una prioridad epidemiológica. Las campañas y capacitaciones realizadas son necesarias, pero deben complementarse con atención inmediata, disponibilidad profesional, seguimiento posterior a las crisis y cobertura territorial efectiva.
Presupuesto nacional: lejos del piso legal El artículo 32 de la Ley Nacional de Salud Mental 26.657 establece que debe destinarse progresivamente a salud mental un mínimo del 10% del presupuesto de salud. En 2023 el Gobierno nacional informó una inversión de $41.122 millones, equivalente al 10,1%, aunque organizaciones especializadas cuestionaron qué organismos y prestaciones habían sido incluidos en ese cálculo. Para 2026, la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia estimó que las partidas identificables representarían apenas el 1,42% del gasto sanitario: solo el 14,2% del piso legal. El monto real proyectado sería 32,63% inferior al ejecutado en 2023; más del 99% se concentraría en SEDRONAR y dos hospitales monovalentes nacionales, mientras que el apoyo y la promoción de la salud mental comunitaria representarían solo el 0,04%.
Los porcentajes anteriores describen la participación de salud mental dentro del presupuesto sanitario; no constituyen una tasa única de ejecución. Crédito inicial, crédito vigente, gasto devengado y pago efectivo son magnitudes distintas y deben publicarse por separado. San Luis: presupuesto sin trazabilidad suficiente El presupuesto provincial de 2026 asciende aproximadamente a $1,886 billones. El Gobierno anunció que cerca del 60% se destinaría conjuntamente a educación, salud y seguridad. Esa cifra agregada no permite conocer qué monto corresponde a salud mental ni cuánto se asigna específicamente a prevención del suicidio, atención infantojuvenil, guardias psiquiátricas, seguimiento posterior a una tentativa o tratamiento de adicciones. La documentación pública identifica al Ministerio de Salud, al Hospital de Salud Mental y Adicciones, al Centro de Prevención y Asistencia en Adicciones, a Atención Primaria y a otros efectores. Sin embargo, no ofrece en forma accesible y consolidada una desagregación que permita calcular el porcentaje sanitario destinado a salud mental y su ejecución mensual. En una provincia con una tasa tan elevada, esa falta de trazabilidad constituye una debilidad institucional que debe corregirse.
Atención pública: entre la estructura formal y el acceso real San Luis cuenta con el Hospital de Salud Mental y Adicciones, el Centro de Prevención y Asistencia en Adicciones, servicios de hospitales generales, equipos del Hospital Central Ramón Carrillo y centros de atención primaria. También se anunció una red provincial interdisciplinaria y se realizaron capacitaciones y actividades de prevención. La verdadera medida del sistema, sin embargo, no es la cantidad de actos públicos sino la posibilidad de obtener atención oportuna. Las demoras para acceder a psicología o psiquiatría, la concentración de especialistas y la discontinuidad después de una urgencia pueden dejar a pacientes y familias sin una respuesta efectiva. Toda persona atendida por ideación o tentativa debería egresar con un turno protegido, contacto precoz y seguimiento activo, no solamente con una indicación escrita.
Clima, condiciones sociales y adicciones
La sucesión de jornadas nubladas observada desde julio puede haber reducido la exposición a la luz natural, alterado rutinas y favorecido el encierro. La menor exposición solar y un eventual déficit de vitamina D deben considerarse solamente factores que pueden agravar el ánimo en personas vulnerables, nunca una explicación causal del suicidio ni un sustituto de la evaluación clínica. El contexto material tiene mayor peso como determinante social. En el segundo semestre de 2025, el 32,6% de las personas de 15 a 29 años vivía bajo la línea de pobreza y la cifra alcanzaba al 41,3% entre los menores de 14 años. En el segundo trimestre de 2025, la desocupación nacional fue del 7,6%, pero la presión total sobre el mercado laboral -incluidos desocupados, subocupados y ocupados que buscaban otro empleo- llegó al 30,5%. La pobreza no conduce automáticamente al suicidio. Pero la incertidumbre prolongada puede erosionar los proyectos personales cuando se combina con depresión, aislamiento, violencia o consumo de sustancias.
Alcohol, cocaína, psicofármacos sin indicación y policonsumo pueden aumentar impulsividad, desinhibición y letalidad. Por eso salud mental y adicciones deben compartir una puerta de acceso y un tratamiento integral, sin obligar a la misma persona a peregrinar entre instituciones.
Evaluación y propuesta desde Ramón Carrillo
San Luis no enfrenta únicamente un aumento estadístico, sino una brecha entre la magnitud del daño y la capacidad pública de prevenirlo, atenderlo y medir sus resultados. La respuesta debe pasar de acciones aisladas a un sistema permanente, con presupuesto identificable, responsabilidades definidas y presencia territorial. Ramón Carrillo enseñó que la salud no comienza en el hospital y que, frente a padecimientos atravesados por la miseria, la angustia y la incertidumbre, la medicina exclusivamente individual es insuficiente. Desde esa doctrina proponemos un Plan Provincial Carrillo de Salud Mental, Prevención del Suicidio y Adicciones:
- Declarar la emergencia provincial y establecer metas verificables por departamento, edad y sexo.
- Alcanzar progresivamente el 10% del presupuesto sanitario para salud mental y publicar mensualmente crédito, devengado, pagos, dotación profesional, consultas y tiempos de espera.
- Crear un Código Amarillo: evaluación inmediata, contacto dentro de las primeras 24 a 72 horas y seguimiento sostenido de toda persona con ideación o tentativa.
- Implementar una línea provincial disponible las 24 horas, articulada con el 911, guardias y equipos móviles de intervención.
- Desplegar equipos interdisciplinarios en San Luis, Villa Mercedes, Merlo y cada cabecera departamental, vinculados con CAPS, escuelas, universidades, municipios y organizaciones comunitarias.
- Integrar salud mental y adicciones en una misma red, con atención ambulatoria intensiva, centros de día, apoyo familiar y reinserción educativa y laboral.
- Crear un observatorio independiente que unifique registros sanitarios y policiales y evalúe públicamente los resultados del plan.
La prevención no consiste únicamente en impedir una muerte. Consiste en reconstruir vínculos, oportunidades y razones para vivir. La Semana Amarilla tendrá sentido si inaugura una política que permanezca activa durante todo el año.
Dr. Daniel Fernando Pastor Médico cardiólogo – Principios y Valores, San Luis
Fuentes consultadas • Ministerio de Salud de la Nación. Estadísticas Vitales 2024 y Boletín Epidemiológico Nacional, SE 51, 2025. • Ministerio de Seguridad de la Nación. Sistema Nacional de Información Criminal y Sistema de Alerta Temprana de Suicidios, informes 2024-2025. • Ley Nacional de Salud Mental 26.657, artículo 32. • Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia. Inversión en salud mental: sin recursos para cumplir la ley, 2025. • INDEC. Incidencia de la pobreza, segundo semestre de 2025; Mercado de trabajo, segundo trimestre de 2025. • SEDRONAR e INDEC. Encuesta Nacional sobre Consumos y Prácticas de Cuidado. • Gobierno de San Luis. Presupuesto provincial 2026; Red de Salud Mental y agenda de prevención, 2024-2026. INFORMACIÓN DE AYUDA Ante una crisis o riesgo inmediato, no dejar sola a la persona: llamar al 911 o acudir a la guardia hospitalaria más cercana. Hospital Nacional Laura Bonaparte: 0800-999-0091, las 24 horas. Centro de Asistencia al Suicida: 135 en CABA y GBA o (011) 5275-1135 desde todo el país.




